El mantenimiento preventivo puede definirse
como la programación de actividades de
inspección de los equipos, tanto de funcionamiento
como de limpieza y calibración,
que deben llevarse a cabo en forma periódica
con base en un plan de aseguramiento y
control de calidad. Su propósito es prevenir
las fallas, manteniendo los equipos en óptima
operación.
La característica principal de este tipo de
mantenimiento es la de inspeccionar los
equipos, detectar las fallas en su fase inicial
y corregirlas en el momento oportuno. Con
un buen mantenimiento preventivo se obtiene
experiencia en diagnóstico de fallas y del
tiempo de operación seguro de un equipo.
Aunque el mantenimiento preventivo es considerado valioso para las organizaciones, existen una serie de fallas en la maquinaria o errores humanos a la hora de realizar estos procesos de mantenimiento. El mantenimiento preventivo planificado y la sustitución planificada son dos de las tres políticas disponibles para los ingenieros de mantenimiento.
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